Electrodiagnóstico

Abarca una serie de exámenes técnicos que estudian el sistema nervioso y muscular. Son un complemento de los hallazgos clínicos y  permiten precisar la localización, extensión y seguimiento de diversas enfermedades. Incluye:

  1. Electromiografía: Registra las respuestas eléctricas generadas en el músculo posterior a la estimulación del sistema neuromuscular y permite el estudio de enfermedades primarias o secundarias del músculo. El examen puede ser realizado con electrodo superficial o aguja. Dependiendo del tamaño del músculo pueden ser necesarias varias inserciones en el músculo a estudiar.
  2. Neuroconducción: Evalúa la respuesta nerviosa  motora y/o sensitiva frente a la estimulación  de un nervio periférico en su recorrido. El registro de las respuestas se realiza con electrodos de superficie.
  3. Potenciales evocados (PE): Registran la respuesta eléctrica cerebral o de la vía nerviosa provocada por estímulos en los nervios periféricos. Son exámenes no dolorosos y su realización requiere entre 40-60 minutos. Se denominan según el estímulo que produce la respuesta: visuales, auditivos y somatosensoriales:
    • Potenciales Evocados Visuales (PEV): Es la respuesta  obtenida al estimular la vía visual  mediante un flash, gafas o  tablero luminoso hasta las regiones occipitales de la corteza cerebral.
    • Potenciales Evocados Auditivos (BERA): Registra  la Actividad eléctrica de la vía auditiva desde el oído interno hasta el tronco cerebral. Es ampliamente utilizado como screening en la detección de hipoacusia. Requiere que el niño permanezca tranquilo por lo que cuando son pequeños, se requiere que estén dormidos.
    • Potenciales Evocados Somatosensoriales (PESs): Se estimula un nervio mixto o sensitivo  distal y se registra la respuesta  a diferentes niveles de su recorrido aferente hasta la corteza cerebral, habitualmente antes de la entrada medular, la respuesta medular y  la respuesta cortical.